Múltiples formas de representación
Cada actividad se puede seguir por vista, por sonido y por texto. Los contenidos de RA incluyen locución y descripción textual, y el contraste y el tamaño de la interfaz son ajustables desde la consola de aula.
Diseñamos y distribuimos periféricos interactivos, kits de realidad aumentada, visores de realidad virtual y robótica para centros educativos. Material pensado para manos pequeñas, uso compartido y armarios que se abren y se cierran cuarenta veces por semana.
Todo lo que entra en un centro tiene que sobrevivir a treinta manos, a una mochila y a un verano en un armario. Elegimos y adaptamos el material con ese criterio, y lo acompañamos de licencias de centro y materiales didácticos en castellano y en las lenguas cooficiales.

Mandos, alfombras sensorizadas y superficies táctiles pensadas para manos pequeñas y uso compartido.
Ver el productoMarcadores impresos, tarjetas plastificadas y contenidos de RA que funcionan en las tabletas del centro.
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Visores autónomos con gestión de flota, control de sesión y accesorios de higiene lavables.
Ver el productoRobots de suelo, kits modulares y placas programables con progresión desde Infantil hasta FP.
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Licencias de centro, consola de gestión de aula y despliegue por MDM con inicio de sesión federado.
Ver el productoItinerarios presenciales y en línea para llevar el material del armario a la programación de aula.
Ver el productoNinguna implantación empieza por el catálogo. Empieza por una conversación sobre qué quiere conseguir el centro y con qué recursos cuenta.
Analizamos su programación, el parque de dispositivos que ya tiene y el espacio disponible antes de proponer nada.
Un aula, un trimestre y un objetivo curricular concreto. Con material cedido y una sesión de arranque incluida.
Preparamos los equipos con su imagen de sistema, los inventariamos y los entregamos listos para encender.
Sesiones para el claustro y para el equipo TIC, con materiales que quedan en el centro.
Revisión al mes y al trimestre, reposición de consumibles y ajuste de las secuencias que no funcionaron.
Un aula no es un salón. El material se comparte, lo usan menores y una parte del software genera datos que, mal tratados, acaban siendo datos personales de un niño. Por eso partimos de la premisa contraria a la habitual: si una funcionalidad no aporta valor pedagógico claro, no se activa.
Aplicamos el Reglamento General de Protección de Datos y la Ley Orgánica 3/2018 de protección de datos y garantía de los derechos digitales. Cuando tratamos datos por cuenta del centro firmamos el contrato de encargo previsto en el artículo 28 del RGPD, documentamos las finalidades y los plazos de conservación y no realizamos perfilado ni publicidad dirigida a menores.
Para el consentimiento tenemos en cuenta que en España la edad para prestarlo por uno mismo son los catorce años: por debajo, corresponde a quien ejerza la patria potestad o tutela. Le facilitamos modelos de información a familias que el centro puede adaptar.
La mayoría de las implantaciones funcionan sin cuenta nominal por alumno. Cuando hace falta identificar, se usan alias gestionados por el centro.
Modelos de información y de consentimiento adaptables, con la mención expresa de qué se trata, para qué y durante cuánto tiempo.
Interfaces faciales de silicona o fundas desechables, correas lavables y protocolo de limpieza impreso para el carro de carga.
Recomendamos tramos de 10 a 15 minutos con visor en Primaria y descansos pautados, con temporizador visible en la consola de aula.
Declaración de conformidad disponible por referencia, con la documentación que suele exigir un expediente de contratación pública.
Listas de dominios y puertos necesarios, funcionamiento sin conexión donde es posible y despliegue por su solución de gestión de dispositivos.
El DUA no es una capa que se añade al final. Condiciona qué periféricos elegimos, cómo se configura el software y qué alternativas ofrece cada actividad antes de entrar en el aula.
Cada actividad se puede seguir por vista, por sonido y por texto. Los contenidos de RA incluyen locución y descripción textual, y el contraste y el tamaño de la interfaz son ajustables desde la consola de aula.
Los periféricos aceptan pulsador externo por conector de 3,5 mm, control por barrido y tiempos de pulsación ampliados. Un alumno puede resolver la misma actividad con un mando, con una alfombra sensorizada o con una tableta.
Los niveles se pueden abrir en cualquier orden, la dificultad se fija por grupo y el docente decide si hay marcador visible. Sin rachas obligatorias ni recompensas que dependan de la velocidad.
Lo que entregamos y lo que sostenemos durante el curso. Si algo de esta lista no encaja en su centro, lo ajustamos en la fase de asesoramiento antes de emitir presupuesto.
Visores, robots, mandos o kits de RA en la cantidad que corresponde al tamaño de grupo, no al catálogo.
Licencia de centro por curso académico, sin límite de docentes y con altas y bajas de alumnado durante el año.
Carro o maleta con carga simultánea, ventilación y cierre con llave, dimensionado al material entregado.
Un mínimo de dos sesiones: una de manejo y otra de integración en la programación de aula.
Tres años en dispositivos y dos en accesorios, con sustitución directa mientras dure el curso.
Canal de correo y teléfono en horario lectivo, atendido por técnicos que conocen el material educativo.
Correas, espumas, ruedas y cables disponibles por unidades sueltas durante al menos cinco años.
Secuencias listas para usar, rúbricas editables y fichas de aula en castellano, catalán, euskera y gallego.
Publicamos lo que aprendemos en las implantaciones: secuencias que funcionaron, errores de despliegue que se repiten y criterios para decidir sin depender de una demostración comercial.

Cómo pasar de la demostración puntual a una secuencia de RA que sostiene un objetivo curricular.
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Edades recomendadas, distancia interpupilar, duración de sesión y protocolo de higiene del visor.
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Superficie, electricidad, almacenamiento y rotación: el rincón que sobrevive a un curso entero.
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Diseño universal para el aprendizaje aplicado a periféricos, visores y software de juego.
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Coste total de propiedad, contratación pública y cómo preparar una solicitud de financiación sólida.
Leer el artículo →Recogemos comentarios al terminar cada prueba piloto. Los publicamos sin nombre ni centro, tal y como acordamos con los equipos directivos.
Lo que más nos convenció fue poder empezar con seis visores y un trimestre, sin comprometer el presupuesto de todo el departamento.
Los kits de realidad aumentada funcionan con las tabletas que ya teníamos. No tuvimos que renovar nada y eso decidió la compra.
Agradezco que la formación no fuera una demostración de producto, sino una sesión sobre cómo encajarlo en la programación.
El protocolo de limpieza y las espumas lavables nos resolvieron la principal objeción de las familias.
Si la suya no está aquí, escríbanos y la respondemos por correo antes de proponerle ninguna reunión.
Los fabricantes de visores autónomos fijan habitualmente una edad mínima de uso de 10 a 13 años, y algunos modelos de aula la sitúan en 8 años con supervisión. Nosotros respetamos siempre la indicación del fabricante del modelo concreto y la hacemos constar en la ficha de producto y en el albarán.
Por debajo de esa edad recomendamos realidad aumentada sobre tableta, que no aísla visualmente al menor, no requiere ajuste de distancia interpupilar y permite que el grupo vea lo mismo a la vez.
Un visor de tres grados de libertad (3DoF) solo detecta el giro de la cabeza: el usuario mira alrededor pero no se desplaza. Uno de seis grados (6DoF) detecta además el movimiento del cuerpo en el espacio.
Con menores, el 6DoF reduce el desajuste entre lo que ve el ojo y lo que percibe el oído interno, que es la causa principal del malestar. A cambio exige delimitar una zona de seguridad y vigilar el espacio libre alrededor de cada alumno.
Depende del contenido. La RA con marcador reconoce una imagen concreta —una tarjeta, una lámina, una portada— y ancla el objeto virtual sobre ella; es muy estable, funciona con poca luz y es la opción sensata cuando hay veinticinco tabletas moviéndose a la vez.
La RA sin marcador detecta planos del propio aula. Da más libertad, pero necesita buena iluminación, superficies con textura y un poco más de potencia de cálculo. En el catálogo indicamos siempre cuál usa cada kit.
Todos los visores se entregan con interfaz facial de silicona o con fundas desechables, ambas compatibles con desinfección por toallita de base alcohólica. Las correas son lavables y se venden por unidades sueltas.
Entregamos un protocolo de limpieza de una página, pensado para colgarlo dentro del carro de carga, con los tiempos de secado y los productos que no deben usarse sobre las lentes.
Trabajamos con el principio de minimización: la mayoría de nuestras implantaciones no requieren cuenta nominal por alumno. Cuando el software sí necesita identificar al usuario, se usan alias gestionados por el centro o el inicio de sesión federado que ya tenga desplegado.
En los casos en que actuamos como encargado del tratamiento firmamos el contrato del artículo 28 del RGPD, indicamos las categorías de datos y los plazos de conservación, y no utilizamos datos de menores con fines publicitarios ni de perfilado.
Sí. Buena parte de nuestros kits de realidad aumentada están diseñados precisamente para aprovechar el parque de tabletas existente, sea cual sea la marca, y nuestras licencias no exigen exclusividad ni bloquean la coexistencia con otras plataformas.
Si el centro dispone de una solución de gestión de dispositivos móviles, preparamos los paquetes de instalación para que su equipo TIC los despliegue sin intervención nuestra.
Ofrecemos una prueba piloto: material cedido para un aula durante un trimestre, con una sesión de arranque y una reunión de cierre. El objetivo es comprobar si el material encaja en su programación, no enseñar el producto.
Al final de la prueba entregamos un informe con lo que funcionó, lo que no y qué cantidad de material tendría sentido para el centro. Si decide no continuar, se recoge el material sin coste.
Los productos que se comercializan como juguetes llevan marcado CE y se declaran conformes con la Directiva 2009/48/CE, incluidas las partes aplicables de la norma EN 71: propiedades mecánicas y físicas, inflamabilidad y migración de determinados elementos.
Los visores y periféricos que se clasifican como equipos electrónicos se someten además a las directivas de compatibilidad electromagnética y baja tensión y a la restricción de sustancias peligrosas. Facilitamos la declaración de conformidad de cada referencia cuando se solicita en un expediente de contratación.
Cuéntenos qué etapa, qué materia y cuántos grupos tiene en mente. Le responderemos con una propuesta concreta de prueba piloto, sin compromiso de compra y con el material cedido durante el periodo acordado.